Vamos a confeccionar unas vacaciones perfectas. En la coctelera vamos a mezclar buenas proporciones de sol y playas, un litro de deporte, 500 gramos de cascos históricos perfectamente conservados y 200 gramos de parques temáticos. A todo esto añadamos un intenso programa de actividades para todas las edades y obtendremos el destino ideal para familias
Texto: Amaya González Fotos: Varios
Dicen que cuando los barcos se acercaban a la costa, los brillos dorados de la arena les permitían saber en qué punto exacto se encontraban del mapa. Los restos de mica son la razón de que esta zona reciba el nombre de Costa Daurada. Esta región es ya una constante en nuestras páginas estivales pero es que sabemos que en verano es una alternativa sugerente. ¿Qué más queremos aparte de sol, inmensas playas de fina arena, programas de actividades, amplios paseos marítimos, parajes naturales, la posibilidad de acercarse a una vibrante vida nocturna y una gastronomía envidiable?
Todo esto, unido a una especial atención al turismo familiar, es lo que nos encontramos en esta parte de nuestra geografía. De hecho, tres de sus localidades –Cambrils, Calafell y Salou– han sido galardonadas con el distintivo DTF (Destino de Turismo Familiar) que certifica que cada una de ellas está debidamente especializada y adaptada a las necesidades familiares. Tienen cuidado en cumplir las normas de seguridad, organizan un amplio programa de animación para los más pequeños, crean instalaciones y clubs infantiles y garantizan servicios especiales en restaurantes, hoteles y otros establecimientos orientados a facilitar la estancia de todos los miembros. Aunque sean sólo estas las que actualmente poseen el galardón, el resto de enclaves de la zona buscan también contentar a grandes y pequeños y, así, que los mayores tengan menos preocupaciones.
¿Os cuesta creerlo? Para todos aquellos desconfiados hemos pedido a diferentes veraneantes que nos relataran uno de sus días en Costa Daurada. Seguro que alguno de sus perfiles os convence y comprobaréis que vuestras expectativas se pueden cumplir este año aquí. ¡Quién sabe, tal vez podremos contar con vuestra opinión y experiencia la próxima vez!
Plan 1:
100% diversión
Fernando y Clara viajan con sus tres hijos: Pedrito, Laurita y Bea de 8, 10 y 14 años. Tienen claro qué buscan y por eso escogen Costa Daurada. Nos cuentan qué hicieron por aquí.
“Nos decidimos por Salou y La Pineda-Platja porque queríamos darles el gusto a los niños de visitar Port Aventura y el Aquopolis. Para ver el primero de ellos entero nos hizo falta un par de días”. Y no nos extraña ya que este parque temático cuenta con más de 117 hectáreas y 30 atracciones divididas en cinco áreas tematizadas: China, Polinesia, Mediterrània, el Far West y México. Cada una posee tiendas, tenderetes y restaurantes con la decoración propia de cada lugar, además de puestos de dulces y palomitas, juegos de tiros al blanco y otras decenas de espacios donde se ofrecen espectáculos diariamente.
“Durante la jornada probamos todas sus posibilidades como subir al Dragon Khan –de ocho loops– o al Furious Baco que te permite acelerar en tres segundos de 0 a 135 km/h. Además nos permitió viajar a lugares exóticos inalcanzables de otro modo para los pequeños sin movernos de Tarragona”.
Otro de los beneficios de Port Aventura es que existen actividades para todas las edades, así tanto niños y maduros pueden disfrutar. Y así continúa Fernando: “Nuestros niños, aunque tuvieran edades dispares se lo pasaron de miedo. La cara de Pedrito, el más pequeño, se llenaba de alegría cada vez que Woody –la mascota del parque–, Epy o Winnie se acercaban a él; Laurita repitió tres veces la travesía en uno de los troncos del Silver River Flume; y Bea –entrando en la época rebelde de la adolescencia– consiguió que le permitiésemos hacerse un tatuaje de hena en Polinesia. Mi mujer, Clara, presenció un espectáculo de can-can en el Fort Frenzee Show y yo pude cenar en un restaurante típico de comida oriental. Al final del día: ¡todos contentos!”.
Otro día decidieron acercarse al Aquopolis. “¡Qué felices se les veía! Los tres se lanzaron por todos los toboganes que encontraron a su paso gritando: ¡Jerónimooooo! Por los del Sinuoso, los de la Isla del Tesoro o los de las Pistas Blandas”. Una de las atracciones estrellas de este lugar que atrae turistas tanto en verano como en invierno es el Delfinario que cuenta con tres ejemplares de estos simpáticos animales. “El espectáculo que los entrenadores organizan es enternecedor y los animales hacen unas impresionantes piruetas. Cuando acababa, tomaron a Pedrito y le dieron una vuelta en una barca tirada por los propios mamíferos e incluso fue posible que le diera de comer un pescadito. Os podéis imaginar la cara de ilusión... y qué quiere ser de mayor desde entonces”.
Para completar sus días libres se decidieron por un poco de relax en el Beach Club de PortAventura (ubicado en el mismo Salou y que cuenta con ocho piscinas rodeadas de pinares), unos hoyos de golf y bañarse en la playa. “Tuvimos nuestra sesión de rayos solares en Calafell que, como Salou, posee zonas de juegos infantiles– y una guardería donde se encargan de los pequeños durante dos horas. La verdad es que de esta manera nos pudimos relajar y el servicio se agradece”.
Plan 2:
Plena Naturaleza
Pedro y Almudena son una pareja tradicional que buscaba pasar unos días tranquilos con sus dos hijos pequeños, María de 11 y Julio de 5 años. ¿Qué piensan de este litoral?
“Nosotros somos viejos asiduos a esta zona catalana. Venimos todos los años. Pero la verdad es que nunca nos aburrimos, cada día hay un plan distinto. Os describiré uno al azar. Tras despertarnos y desayunar en uno de los hoteles DTF de una gran cadena, nos decantamos por pasar la mañana en la amplia playa de Cambrils que posee muchas instalaciones para los niños. Cuando se cansaron de jugar con la arena y las olas, María decidió acercarse a hablar con un grupo de jóvenes de su edad que se divertía en las canchas de voleibol y baloncesto habilitadas en el paseo y a Julio le llevamos a la Ludoteca –a sólo unos metros de nuestras toallas–”. Una idea perfecta para que Pedro y Almudena tuvieran tiempo para ellos porque de dos a cuatro monitores se encargan de mantener a los críos entretenidos con todo tipo de actividades y talleres. Así la pareja disfrutó de un baño tranquilo y un paseo por el paseo marítimo degustando un helado de barquillo.
“Entonces decidimos degustar unos platos de pescado exquisito y fresco. Este pueblo es uno de los pocos donde la tradición marinera ha conseguido perdurar, junto a Torredembarra. Después nos marchamos a uno de los spas de gran categoría que han construido recientemente en La Pineda Platja de Vila-Seca: el Aquum”. Claro, porque en esta localidad se han levantado dos resorts de lujo que responden al nuevo turismo que está surgiendo en el área, principalmente proveniente de Rusia –no os extrañéis si veis carteles en cirílico–. “Los pequeños disfrutaron en la zona infantil deslizándose por el tobogán mientras nosotros rebajamos los niveles de estrés en las aguas termales y en el solarium de rayos infrarrojos”.
Para finalizar el día se decidieron por Torredembarra donde organizan cada día eventos dirigidos a todas las edades en el centro del pueblo: cine al aire libre, títeres, cuentacuentos, ferias de juegos tradicionales, etc. “Aprovechamos para recorrer su casco histórico que guarda coquetos rincones, como el callejón de Sant Antoni, y originales portales y fachadas”.
Plan 3:
Bohemios y jóvenes
Silvia y Lucas son unos padres modernos que tienen un hijo de dos años. No renuncian a su vida bohemia y quieren que Adrián de sólo siete primaveritas empiece pronto a apreciar este estilo de vida.
“El sol nos recibe en Tarragona. Por la mañana nos lanzamos a disfrutar del mar en los parajes naturales de L’Hospitalet de l’Infant”. Es una buena alternativa porque entre su litoral de 4,2 kilómetros de playas se encuentra una de las más conocidas en el continente por su condición nudista. Hablamos de la del Torn, que tiene más de 1.600 metros de largo y que pertenece a un espacio protegido. “Llegamos tras conducir un par de kilómetros por una sinuosa carretera y pasar al lado del famoso camping no textil Templo del Sol. Tras una buena dosis de mar retomamos el coche y nos dirigimos hacia el norte de la Costa Daurada para comer en uno de los restaurantes de Calafell”. Es un buen lugar para ello e ir con el pequeño porque el 20% de los establecimientos cumplen los requisitos de la marca DTF y cuidan muy bien a estos clientes. Como después quieren dedicarle un poco de tiempo al disfrute de Adrián, nada mejor que la Ciutadella Ibèrica, en la misma localidad. Se trata de una recreación de una villa en la época de los íberos. Sobre los restos arqueológicos verdaderos se han levantado casas, establos, el horno, etc. Cada viernes de agosto y el último de julio organizan las Noches Íberas donde los guías y demás personal se visten con los atuendos de entonces y dirigen actividades de época: la antigua civilización cobra vida. Aprovechamos y nos acercamos rápidamente a la Casa Museo Barral para conocer detalles de la vida de este personaje que tan importante labor realizó editando las novelas hispanoamericanas del Realismo Mágico.”
Cuando el día está llegando a su fin se dirigen a Altafulla para contemplar la puesta de sol. Aquí el cielo consigue unos impresionantes colores y de hecho Silvia así nos lo confirma: “El tono que adquiere el firmamento en esta parte del mundo es uno de los más bellos que hemos presenciado en la Península. En uno de los chiringuitos que suben el volumen a últimas horas de la tarde con música chill out es donde mejor lo apreciamos. Entonces aceptamos relajarnos con una Rosita –cerveza típica de Tarragona–, mientras Adrián se volvía loco corriendo por la playa jugando y haciendo castillos de arena.
Plan 4:
Activos y primerizos
Miguel, Patricia y su recién nacido Rodri quieren pasar sus primeras vacaciones juntos. Son amantes de los deportes de aventura y del ocio al aire libre.
“Hemos elegido Costa Daurada porque es un lugar habilitado para viajar con el peque y nos permite no renunciar a nuestra mayor afición que es descubrir los secretos de la Naturaleza. Aquí, en diferentes rincones nos hemos topado con grandes sorpresas”. Sin duda, su opinión no es desacertada ya que por esta región encontramos Espacios Protegidos en los sitios más insospechados. Para no saltarnos ninguno, empezamos por Torredembarra. Esta localidad tiene la peculiaridad de contar con dos tipos de playa. El primer grupo está formado por las que poseen instalaciones y paseos marítimos. La segunda engloba a varias entre las que se halla la conocida como la de Els Muntanyans, una ancha franja de más de 2.200 metros de largo. De gran riqueza ambiental y formado por dunas y cuatro lagos, cobija a más de 240 especies. Puede ser conocido a través de 7 u 8 itinerarios de senderismo perfectamente señalizados. Miguel nos sigue contando que “las distancias no son muy grandes, así que Rodri fue cómodamente en la mochila portabebés que Patricia llevaba sobre el pecho. Esta aventura nos llevó dos horitas, tras las cuales fuimos hacia la Pineda-Platja. Aquí realizamos una ruta a través de la Sèquia Major, otra zona protegida de especial interés ornitológico.
Desde aquí alquilamos unas bicis con remolque para el bebé en una empresa local y llegamos a Vila-seca a través de un fácil sendero de 4,5 km. Al volver nos quedamos en La Pineda Platja, donde organizan, según nos han dicho, una media de dos veces por semana interesantes actividades –ya sea en la playa o en el Pinar de Perruquet–: cine al aire libre con temática infantil, espectáculos de música, conciertos, etc.”
Para terminar este excelente plan para ellos, les sugerimos pasear por el Mercado Artesanal que tiene lugar diariamente en Salou en el recinto Masía Catalana que recuerda al ámbito rural catalán con talleres y puestos callejeros.
Plan 5:
Día sin playa
Itziar y Ricardo no quieren irse lejos de Madrid. Desean un destino dentro de la Península que esté preparado para que Nico, su hijo de 6 años, también disfrute.
“Nuestro primer día comenzó en el pueblo de Cambrils. Reservamos plaza en la Ruta del Puerto que organizan en forma de gymkana para niños. A Ricardo y a mí nos contaron interesantes datos sobre la actividad pesquera de la zona, la Torre del Puerto y otras curiosidades como que esta pequeña localidad posee dos restaurantes con estrellas Michelin –ni más ni menos–, toda una garantía para los más gourmets. Mientras tanto, Nico no quitó ojo de la guía porque debía estar atento a todas sus explicaciones para completar el cuestionario que le dieron al principio. ¡Al final le obsequiaron con un regalo por lo bien que lo había hecho!”. Llegó la hora de comer. Así que nuestros viajeros tienen suerte porque aquí pueden probar deliciosos productos de mar y, si se quedan hasta las cuatro y media, presenciar el momento en el que los barcos vuelven de faenar y se colocan en fila para preparar su mercancía. “Tras la visita al puerto, por la tarde, nos sentimos con ganas de hacer alguna actividad deportiva. Nos han dicho que el kayak es económico y que los niños también pueden hacerlo –aunque no remen–”. Uno de los mejores lugares para practicarlo es el Puerto Deportivo de Salou. Tras tanto esfuerzo, merece la pena acercarse a Altafulla o Tarragona, –Patrimonio de la Humanidad–, para dar un paseo por sus cascos históricos y poner así fin a su día en el litoral catalán.
A través de todos estas historias hemos demostrado que existe una Costa Daurada que se adapta a cada persona. Gastronomía, Patrimonio y Parajes Naturales se conjugan para satisfacer a todos prestando una atención especial a los reyes de la casa. Os animamos a que encontréis la que mejor encaje con vosotros.
CÓMO LLEGAR
Una de las mejores formas de llegar es tomando el AVE desde Madrid hasta Camp de Tarragona con Renfe, Tel. 902 240 202, www.renfe.es Cuando lleguéis, alquilar un coche es una buena idea. Las distancias entre los pueblos de Costa Daurada se recorren fácilmente gracias a la autovía A7 y la autopista AP7. Además, los kilómetros que los separan son escasos.
DÓNDE ALOJARSE • Gran Claustre Hotel. Un encantador establecimiento en la pequeña y coqueta localidad de Altafulla. La decoración está cuidada al máximo para conseguir un ambiente acogedor. Dispone de piscina y jacuzzi al aire libre. Del Cup, 2. Altafulla. Tel. 977 651 557, www.granclaustre.com • Sol Costa Dorada. Un cuatro estrellas con 300 habitaciones dirigido a familias. Posee un programa completo de actividades para niños y mayores, diurnas y nocturnas, un pub inglés, piscinas y chiringuito. Su ubicación es ideal para quien visite Port Aventura. Av. Països Catalans, s/n. Salou. Tel. 977 011 400, www.fghotels.com • Estival Park Salou. Una gran infraestructura turística para los más sofisticados. Este cuatro estrellas permite alojarse en apartamentos o habitaciones y acceder a un completísimo spa: Aquum. Cuida a los clientes más pequeños y cuenta con un miniclub para que ellos también se diviertan. Camí del Recó, 15. Platja de la Pineda Tarragona. Tel. 977 358 060, www.estivalpark.es
DÓNDE COMER • La Barca de Ca l’Ardet. Un excelente trato, además de pescados exquisitos es lo que nos ofrece este restaurante familiar. Ha obtenido el certificado DTF. Una vez al mes organiza talleres gastronómicos para niños. Marinada,1. Calafell. Tel. 977 691 559, www.labarcadecalardet.com • Bruixes de Burriac. Una decoración moderna y espectacular es lo que acompaña a una deliciosa comida donde con los sabores, colores y diferentes cortes se consiguen unos platos de excepción. Menú degustación por 45 Euros. Especialidad: steak tartare. Del Cup, 7. Altafulla. Tel. 977 651 557, www.granclaustre.com • Villa Alexander. Un local para quienes busquen alta calidad. Ubicado en una antigua casa modernista, enfrente del mar y totalmente reformada al estilo más vanguardista. Ofrece diversas estancias y capacidades en distintos niveles que quieren dar cabida tanto a románticas veladas como reuniones familiares. Paseo Jaime I, 3. Salou. Tel 977 353 683, www.villaalexander.es
NO PERDERSE • PortAventura. Este gran parque temático es la delicia de los pequeños y mayores. Se ambienta en diferentes áreas: China, Polinesia, Mediterrània, México y el Far West. Cada una con una decoración propia y diferentes atracciones, puestos, tiendas y restaurantes se reparten a ambos lados del camino. Tel. 902 202 220, www.portaventura.es • Aquopolis. No os perdáis este parque de atracciones acuáticas que además posee un delfinario con entretenidos espectáculos. Tel. 902 345 011, www.aquopolis.es • Ciutadella de Calafell. Una conseguida reconstrucción de un pueblo íbero sobre los restos arqueológicos. Ctra. C-31, km.141. Tel. 977 694 683, www.ciutadellaiberica.com • Museo Casa Barral. Aquí vivió el célebre editor. Está dividida en dos partes que ofrecen una panorámica sobre el entorno donde se desarrolló Carlos Barral, así como detalles de su vida y obra. www.calafell.org/casabarral