COPENHAGUE
La fantasía de Oresund
Un viaje por Oresund –comprende Copenhague y Escania, la región sueca más septentrional– permite deleitarse con lo mejor de estos locos escandinavos: calidad de vida, diseño, contrastes entre la Naturaleza y la urbanidad, y una tranquilidad muy viva que no es raro que nos seduzca durante una escapada
Texto y Fotos: Jordi Jofré
Si hace más de 10 años que no visita la encantadora capital danesa podrá toparse con una buena remesa de sorpresas. Figuras de renombre de la arquitectura han podido dar rienda suelta a su imaginación creando estructuras más que sorprendentes donde se fusionan los espacios abiertos, la luz y el agua. Pero lo mejor de todo es que parecen haber sido concebidas con orden, en un proceso de integración que seguramente sirva de inspiración en otras latitudes. De esta manera, los canales, los lagos, las fachadas de colores y de entramados de maderas, la magia de Tivoli, el vaivén del Copenhague de toda la vida... lucen más que nunca gracias a sus contrastes con lo nuevo. Y si dispone de más días para su escapada les recomendamos que se aventuren por el resto de la región de Oresund, tierras unidas por el soberbio puente homónimo que demuestran que las fronteras políticas y físicas son un hecho pero no una barrera insalvable para la convivencia y el desarrollo económico.
Orestad, el puerto y el Copenhague clásico
Orestad se ubica en la isla de Amager, entre el casco urbano de Copenhague y el aeropuerto. Se trata de una ciudad en sí misma, recién nacida y con una intensa actividad que continuará su transformación durante los próximos 15 años. Me pongo en la piel de los arquitectos y de los diseñadores de espacios urbanos y creo que debe resultar un caramelito más que apetecible. Canales, recintos verdes, una orografía apropiada, buenas dosis de ilusión –sustentadas por sus equivalentes inversiones– y grandes iniciativas se aúnan para configurar un pequeño mundo inmerso en pleno siglo XXI con todas sus consecuencias. Copenhague continuará su vida pero ya no podrá entenderse sin su hermano pequeño. Seguramente estemos hablando de uno de los proyectos más ambiciosos del norte de Europa. En más de tres millones de metros cuadrados –de los cuales un tercio son verdes– se espera que trabajen 80.000 personas y vivan alrededor de 20.000. Un lugar residencial, un recinto atractivo para las industrias, con opciones culturales y deportivas... una amalgama de propuestas que convivirán con un denominador común: atrevidas líneas arquitectónicas. Además, están concebidas según criterios ecológicos y sostenibles. Adquirir un piso aquí resulta bastante caro pero es que lo trendy no suele ser barato. Se divide en cuatro distritos y, a día de hoy, se pueden admirar edificios como el Koncerthuset –en parte obra de Jean Nouvel, cuenta con 4 estudios que sirven tanto para actuaciones como para grabaciones–, asombrosas o, al menos, llamativas instalaciones para estudiantes –deleitese con Tietgenkollegiet, Bikuben Kollegiet y los oníricos balcones triangulares de VM Husene–, el metro –prácticamente vuela sobre pilares para no robar espacio a las zonas verdes y a los carriles bicis–... En definitiva, aunque se halla en sus primeros pasos, merece la pena conocerlo.
Otra de las áreas donde uno puede aprender de arquitectura moderna es la zona portuaria, especialmente en Inderhavn, Nordhavn y Sydhavn. Antaño era una zona industrial que se ha rediseñado pensando en el día a día de los oriundos. Así, no faltan apartamentos, restaurantes, paseos y, quizás lo más llamativo de todo, grandes edificios dedicados a la cultura. Destacan, sobre todo, el Diamante Negro –una extensión de la Biblioteca Real–, la Playhouse –dedicada al teatro– y la maravillosa Ópera –obra de Henning Larsen, cuenta con 14 pisos, cinco fachadas y una imagen tan solemne como estilizada, a juego con la lograda acústica–.
Es muy recomendable tomar alguno de los barcos turísticos y recorrer los canales para descubrir estas estructuras que configuran el Copenhague del siglo XXI. Pero, cómo no, también podrá disfrutar con la capital danesa de toda la vida que es, a mi juicio, deliciosa con sus fachadas de colores, el vaivén de sus bicicletas, la sirenita como símbolo –aunque deja indiferente a muchos–, los paseos alrededor de los lagos y de la eterna calle peatonal Stroget, el palacio de Amalienborg, la mítica Christiania, el mágico Tivoli–atracciones y diseño al mismo precio–, la noche de Norrebro, la variedad de Nansensgade...
COMO LLEGAR SAS Scandinavian Airlines, Tel. 807 112 117, www.flysas.com, ofrece 6 vuelos semanales desde Madrid y 5 desde Barcelona a Copenhague. Además, con la entrada en vigor del nuevo horario de verano, se ha introducido también un vuelo desde Málaga a la capital danesa todos los sábados. Estos billetes están disponibles desde 72 Euros por trayecto, impuestos incluidos. En esta tarifa, el pasajero siempre podrá disfrutar de facturación online y elección de asiento gratuita, así como, al menos, 20 kg de equipaje gratis y descuentos en los billetes para niños. Otras opciones son Lufthansa, www.lufthansa.com, o Iberia, www.iberia.com
DÓNDE DORMIR • Radisson SAS Royal Hotel. Si se decide por esta opción, usted descansará arropado por los brazos de la historia. En 1960 comenzó la aventura de este establecimiento en el que el maestro del diseño y la arquitectura Arne Jacobsen pudo explayarse tanto en las grandes decisiones como en los pequeños detalle. Hoy en día ofrece 260 habitaciones que han sido renovadas según las tendencias actuales pero respetando el pasado. Algunas de ellas disfrutan de vistas envidiables. Hammerichsgade, 1. Copenhague. Tel. +45 381 565 00, www.radissonsas.com • Hotel Duxiana. Estancias acogedoras, modernas y donde la principal característica es la calidad del descanso ya que la firma se dedica a las camas de lujo. Su situación es magnífica para conocer la ciudad. Mäster Johansgatan, 1. Malmö. Tel. +46 406 077 000, www.malmo.hotelduxiana.com
GASTRONOMÍA
En los últimos años la cocina danesa ha experimentado un importante avance y se pueden encontrar opciones muy diversas y de gran calidad. Sin embargo, comer bien no es barato, así que hay que saber seleccionar el establecimiento. Los platos más tradicionales y sabrosos son el arenque –preparado de mil y una formas–, el smorrebrod –un elaborado sandwich con productos del mar y embutido–, o las frikadelles –albóndigas de carne, verduras o pescado–. En general, son contundentes, con mucha presencia de la patata, la col, el pollo, las salchichas y es habitual comer de buffet. No olvide “dar las gracias por la comida” si es invitado por algún oriundo. Por su parte, Malmö ofrece un gran número de bares y restaurantes –de hecho, según las estadísticas, cuenta con la mayor densidad de Suecia– que satisfacen casi todos los gustos y bolsillos. Finalmente recordarles que en la cultura escandinava se hallan muy extendidos los productos ecológicos.
DÓNDE COMER • Custom House. Al lado de uno de los canales, tienta con tres tipos de cocina diferentes –italiana, danesa y japonesa–, todas ellas con presentación moderna y de gran calidad. Havnegade, 44. Copenhague. Tel. +45 333 10130, www.customhouse.dk • Louisiana Café. Anímese a conocer la Costa de Oro al norte de Copenhague y descubrir el interesante museo Louisiana. Es buena idea dedicarle tiempo y en el café podrá encontrar comida más que aceptable y panorámicas envidiables. Gl. Strandvej, 13. Humlebæk. Tel. +45 491 907 91, www.louisiana.dk • The Turning Torso Lounge and Restaurants. Agradable y con un servicio exquisito. Presentación moderna para platos de calidad. Västra Varvsgatan 44. Malmö. Tel. +46 401 268 50, www.torsotwisted.com • Smak Restaurant & Café. Ofrece un ambiente distendido y sabrosos platos. Es un establecimiento famoso en la ciudad, ideal si se visita la Konsthall –una interesante galería de Arte Contemporáneo– ya que se halla en su interior. St Johannesgatan 7. Malmö. Tel. +46 405 050 35, www.smak.info
PARA TOMAR NOTA • CPH Card. Resulta interesante hacerse con alguna de las tarjetas turísticas que le permitirán desplazarse por la urbe –trenes, autobuses y metro–, además de interesantes descuentos en museos, restaurantes y atracciones. El transporte público no es especialmente barato –aunque muy eficaz– así que le resultará muy rentable.
• Bicicletas y espacios verdes. Puede aprovechar la buena organización de los carriles bici para descubrir la ciudad a su aire. No se asuste, no es tan caótico como en otras urbes ciclistas como Ámsterdam. Además, si el tiempo acompaña, disfrute de los espacios verdes para tomarse algo ligero.