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Textos y fotos Sergi Reboredo
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ROVOS TRAIN. Recorriendo Sudáfrica en un tren de lujo.

Desde Pretoria a Ciudad del Cabo a bordo de uno de los trenes más distinguidos del mundo. Glamur, estilo, elegancia y romanticismo en una atmosfera evocadora y cinematográfica repleta de tintes sibaritas.  

Recorrer los escasos 1.600 kilómetros que separan Pretoria de Ciudad del Cabo apenas serían dos horas en avión, pero está claro que se perdería todo el romanticismo de viajar en un tren de época durante dos días.

la experiencia comienza en la estación de pretoria

En la que es posible hacer una visita guiada a los 10.000 m2 de su taller y contemplar como se llevan a cabo las restauraciones de los vagones. Lo que antaño fue una bulliciosa estación repleta de trenes a vapor es hoy en día la sede central de Rovos. La fastuosa estructura de la estación, de estilo colonial, no ha perdido ni un solo ápice de elegancia. Sus instalaciones también incluyen un museo ferroviario que cuenta con semáforos, señales de tráfico antiguas e incluso vagonetas de época que recrean todo el ambiente de antaño. Con el tiempo, se pretende que la instalación se convierta en el museo de trenes en funcionamiento más importante del mundo.

Desde media mañana el de goteo de turistas es constante, hasta completar la cuarentena de pasajeros que tendrán el privilegio de viajar en la “Perla de África”. Los canapés, pasteles, y sobretodo el champagne francés, ayudan a que los pasajeros se empiecen a conocer.

Los viajeros comienzan a subir al tren alrededor de las cuatro de la tarde, y una hora más tarde, lentamente y entre chirridos, el tren se pone en marcha.

Un verdadero hotel cinco estrellas gran lujo sobre ruedas.

Rovos tiene el privilegio de contar con uno de los trenes más lujosos del mundo. Las locomotoras a vapor pasaron a la historia, pero la adquisición en 2016 de cinco nuevas locomotoras diésel australianas no le restaron nada de glamur. Clasificados con de clase DD, se construyeron en 1970 para transportar el carbón en Queensland. Tras la compra fueron desmontadas y reconstruidas pieza a pieza con recambios nuevos o reacondicionados para garantizar su perfecto funcionamiento. Tras la locomotora, acompañan al convoy 19 vagones, que pueden albergar un máximo de 72 huéspedes. La mayoría de los coches se construyeron entre 1919 y 1970 y fueron restaurados por artesanos de Pretoria, que le dieron un aire colonial a sus interiores. Las suites Royal ocupan cada una la mitad de un vagón y miden unos 16 m2. Con capacidad para dos personas, disponen de salón y cuarto de baño completo, con bañera de estilo victoriano y ducha independiente. Las suites Deluxe de 11 m2 acomodan también a dos personas, con opción de dos camas individuales o una sola doble y cuentan con salón y cuarto de baño con ducha.  Las suites Pullman de 7 m2 están equipadas con un cómodo sofá-cama que, al llegar la noche, puede convertirse en dos camas individuales o una sola doble. Todas cuentan con escritorio, caja fuerte, y ducha con agua caliente.

Un gong convoca a los invitados a la cena a las 19:30 mientras se atraviesan las antiguas minas de oro de Witwatersrand, en la provincia de Mpumalanga.

El hedonismo sobre ruedas nos aguarda en la cena, de estricta etiqueta: chaqueta y corbata para los caballeros y vestido de noche para las damas. En la carta, sobresalen la langosta y las exquisitas carnes de caza maridadas con deliciosos vinos sudafricanos, diferentes para cada plato.

Por la noche, entre traqueteos y chasquidos el tren se va abriendo camino entre los campos de maíz del Oeste de Transvaal siguiendo el curso del río Vaal

A la mañana siguiente el tren llega a la estación de Kimberley.

Conocida por su “Big Hole”, la mina de diamantes más famosa de todo África. Este agujero a cielo abierto cubre una extensión de 170.000 m2, la mayor excavación del mundo realizada por el hombre, con una profundidad de 240 metros. De aquí se extrajeron 3 toneladas de diamantes hasta el año 1914 en el que fue clausurada. Todavía es posible ver el impresionante cráter lleno de agua, y sobretodo visitar el museo adjunto en el que se explica toda la historia relacionada con el mundo de los diamantes en la región. El antiguo pueblo, anexo al museo, está todavía como hace un siglo, con sus casas de madera, su salón, sus tiendas, su banco, y un tranvía que todavía está en funcionamiento. La fiebre de los diamantes a dado paso a la fiebre del turismo, otra fuente inagotable de riquezas.

A las cinco en punto se sirve el té

Aunque lo que más adeptos congrega es ver la puesta de sol desde el vagón de cola, totalmente abierto y en el que se obtienen las mejores instantáneas del viaje, sobretodo cuando el tren efectúa giros pronunciados. Los gin-tonics corren a raudales acompañados de biltong, una carne de ternera seca de intenso sabor y muy popular en Sudáfrica.

Al día siguiente el tren llega a Matjiesfontein

A tan sólo 150 km de la parada final, Ciudad del Cabo. Este pequeño pueblo, de estética victoriana, no existía antes de la llegada del ferrocarril. Fue creado por el Sr. Logan como alto en el camino en el que poder beber y estirar las piernas en 1890. Su negocio fue tan exitoso que pronto se formó un núcleo de casas a su alrededor. En el cercano Hotel Lord Milner se instalaron los primeros inodoros en Sudáfrica y también fue el primero en tener luz eléctrica y teléfono.  Varios museos explican la historia del pueblo. El curioso museo del transporte, ubicado en uno de los extremos del pueblo, muestra una notable colección de coches de época de entre 1930 y 1960. El museo Marie Rawdon exhibe todo tipo de artículos del ávido coleccionista David Rawdon.

Después de Matjiesfontein el tren continúa hacia el Oeste

Entre arbustos, matorrales y zonas desérticas sin prácticamente presencia humana, a excepción de algunas veletas y herramientas agrícolas oxidadas. El árido Gran Karoo da paso a la zona de viñedos. Hay que saber, que los vinos sudafricanos están clasificados como los mejores del mundo, sobretodo en cuanto a los blancos se refiere. Las Planicies del Cabo, aquí llamadas Cape Flats hacen presencia, y junto a ellas los primeros suburbios de Ciudad del Cabo. Esta zona se convirtió en los años 1950 en el hogar de todo aquel que no era blanco, impuesto por el gobierno del apartheid

A partir de ese momento y mientras el sol se va poniendo, cada mirada sobre el paisaje hacer crecer la nostalgia. Estamos entrado en la estación de Ciudad del Cabo, y el viaje toca su fin.

Un tren de lujo ha de completarse como mínimo con un safari que esté a la altura de tan preciado viaje.

Desde el mismo aeropuerto de Johanesburgo la compañía Federal Airlines cuenta con vuelos chárter hasta la misma reserva de Mala Mala

Malamala, de safari por el Kruger.

La reserva, se encuentra entre el parque Kruger y Sabi Sand. La compañía Angel Gabriel conecta el resort con el aeropuerto de Lanseria, muy cerca de Johanesburgo, en 1:30h. 

El Kruger es el parque nacional más extenso de Sudáfrica, con sus casi dos millones de hectáreas. Tiene forma de “L” y conforma el mayor corredor natural para la fauna salvaje del continente, siguiendo las directrices de un plan elaborado por el mismo Mandela. Un verdadero refugio para 147 especies de mamíferos, 500 especies de aves, 116 de reptiles, 450 tipos de árboles y 1.500 clases de plantas. 

En el complejo privado de Mala Mala el lujo y la exclusividad hacen que el visitante  pueda sentirse como si fuese el protagonista de películas como Mogambo o Memorias de África. Mala Mala Game Reserve, pone a disposición del cliente, tres áreas totalmente diferenciadas. El Main Camp es la oferta más básica dentro del complejo. Está formada por 18 cabañas divididas en 10 habitaciones y 8 suites. Es la única opción para quienes viajan con niños. Sable Camp es el campamento, algo exclusivo que el anterior. Cuenta con 5 suites de lujo. Y por último el Rattray´s on Mala Mala, la opción más fastuosa, que cuenta con 8 Villas de autentico lujo, con piscina privada, gimnasio y vistas al río Sand. Su ubicación es privilegiada. Los safaris en esta reserva garantizan prácticamente el avistamiento de los cinco grandes: elefantes, leones, rinocerontes, leopardos, y búfalos, además de cientos de especies animales del continente africano. Más de doscientas especies diferentes se dan en abundancia, mientras que la siempre cambiante avifauna proporciona, aún si cabe, la mejor experiencia para los amantes a la ornitológica. El tiempo en este paraíso siempre se hace demasiado corto.

Mashatu, de safari en Botswana

Y para el que todavía le sobre tiempo, nada como explorar la Reserva Natural de Mashatu. Ocupa alrededor de 29.000 hectáreas y está situada al este de Botswana, donde los ríos Shashe y gran Limpopo convergen en la frontera con Sudáfrica. Se podría llegar desde Pretoria en coche de alquiler, pero lo más práctico es hacerlo en un corto vuelo de Federal Air.  

Ubicado en grandes espacios abiertos en los que es posible ver numerosas especies salvajes, en un espacio natural en el que se alternan zonas boscosas de arbustos con espacios típicos de sabana. Así, en Mashatu se encuentran grandes comunidades de elefantes, cebras, guepardos, leones, búfalos, hienas, jirafas, antílopes, y avestruces.

La reserva cuenta con dos zonas de alojamiento: el Main Camp y el Tent Camp. El primero para los que buscan una estancia con un toque de lujo, y el segundo para los que buscan el atractivo rural del entorno africano. Pero ambos cuentan con el denominador común de unas instalaciones diseñadas para que cada huésped disfrute de confort y relax.

Con poca o ninguna contaminación lumínica, tan pronto como el sol se pone, las estrellas comienzan a emerger por el firmamento. Algunas noches los elefantes se acercan a beber agua a un abrevadero cercano a las instalaciones de la reserva. Momentos mágicos que permanecerán para siempre en nuestras retinas.

Guia práctica

Cómo llegar

Air France y KLM ofrecen vuelos tanto a Johannesburgo como a Ciudad del Cabo. A Johannesburgo hay un vuelo diario con AIR FRANCE desde París-CDG y otro diario con KLM desde Ámsterdam. A Ciudad del Cabo, Air France ofrece 5 vuelos semanales hasta el 30 de marzo, y después 2 vuelos semanales (viernes y domingos). Por su parte KLM cuenta con un vuelo diario. Desde España, los viajeros pueden viajar desde Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia, Málaga, Alicante o Palma de Mallorca y hacer rápidas conexiones en los aeropuertos de París-CDG o Ámsterdam. 

No te pierdas

EL ROVOS TRAIN

Dispone de siete trayectos: el Cape Town Journey, de Pretoria a Cape Town con dos noches a bordo; el Durban Safari, de tres noches, con un viaje de Pretoria a Durban con safaris en la Nambiti Conservancy, un parque privado; el Golf Safari y el African Golf Collage, dos circuitos de nueve días con diferentes recorridos por Sudáfrica que mezclan safaris y golf; el Victoria Falls, un circuito de dos días que llega desde Pretoria, en Sudáfrica, hasta las impresionantes catarantas Victoria, pasando por Zimbabue y Botsuana; el Namibia Safari, de nueve días, que pasa por Sudáfrica y Namibia para visitar, entre otras cosas, el desierto del Kalahari, el desierto del Namib y el Parque Nacional Etosha; y la joya de la corona y uno de los recorridos en tren más famosos del mundo: el Dar es Salaam, un viaje de 14 días cruzando África. El Dar es Salaam sale de Cape Town y llega hasta Dar es Salaam, la capital de facto de Tanzania, cruzando Sudáfrica, Botsuana, Zimbabue, Zambia y Tanzania.

Direcciones de interés

Texto y fotos: Redacción Viajeros

El Tren Campos de Castilla ha comenzado su quinta temporada ofreciendo una escapada turística durante diversos fines de semana desde mayo hasta noviembre. Este tren, que nació para conmemorar el centenario de la obra homónima del poeta Antonio Machado, se ha convertido en una de las mejores alternativas para descubrir las riquezas de la provincia de Soria.