Guanajuato_Vive_Grandes_Historias

Textos y fotos Lydia Rodríguez
Categoría
Compartir

Rincones de Andalucía en primera línea

Que viajar en autocaravana es tendencia, es un hecho, como también lo es que se adapta a un perfil concreto de viajero. Y aunque, a lo largo de su existencia, ha ido acomodándose a las exigencias del confort, sigue quedando muy distante de unas vacaciones para el viajero acostumbrado al modelo resort. Pero si te va la improvisación y no te importa prescindir del servicio de habitaciones, este es tu formato de viaje... Nosotros, como Viajeros curiosos e inconformistas, hemos querido comprobar pros y contras de primera mano. No pierdas detalle de esta preciosa ruta que hoy te contamos, y que atraviesa el sur de la península en primera línea.

ANTES DE PARTIR

Es importante definir nuestra ruta de viaje, así como los días de los que disponemos para poder aprovecharlos al máximo, como también lo es el número de viajeros, lo que nos ayudará a elegir bien el tipo de caravana o autocaravana. Con respecto a los viajeros, la compatibilidad es un punto a valorar, pues son varios días compartiendo un espacio de apenas 20 m2.  

Nuestra elección de vehículo para un equipo de tres; autocaravana capuchina. La empresa de alquiler elegida, por practicidad y capacidad resolutiva; Comercial Caravaning. Nuestra ruta: Andalucía. En 5 días pasaremos por las provincias de Sevilla, Cádiz, Málaga, Granada, Almería y Jaén, Siguiendo ese orden, nuestras paradas están marcadas en algunos pueblos pertenecientes a la Ruta de los Pueblos Blancos de Andalucía, otros con insignia de los Pueblos más Bonitos de España, y alguna otra parada que improvisamos, porque la improvisación, es una de las ventajas que tiene viajar en autocaravana.

¡Estamos listos! 

DIA 1: DE SEVILLA A CÁDIZ

Arrancamos esta ruta saliendo de Madrid por la A-5 hasta Mérida, donde nos desviaremos para tomar la A-66 dirección Sevilla. Aquí nuestra primera parada en Osuna, nos pilla de paso y bien merece una visita. Habitada antaño por íberos, griegos y romanos, dejando numerosos vestigios de su paso. Palacios, iglesias, plazas, conventos, colegiatas, museos y monumentos dotan a esta villa de una sorprendente belleza. Sólo pasear por la plaza Mayor y callejear por el casco histórico, justifican sobradamente esta parada.

 

Saliendo de Osuna seguimos la nacional A-451 para abandonar Sevilla y entrar en Cádiz por la A-384. La Ruta de los Pueblos Blancos gaditanos es uno de los recorridos más recomendables por su imagen de postal, su fácil acceso y porque representa la oportunidad de saborear la gastronomía serrana. El vacuno retinto, el queso de cabra payoya, los embutidos, la caldereta de cordero, la carne de caza o la repostería tradicional (pestiños, alfajores de Medina, tocino de cielo...) están presentes en los hogares y también en ventas de carretera, confiterías y granjas ecológicas.

Marcado en nuestra ruta de intenciones está Olvera. Desde la carretera se divisa su castillo árabe, emergiendo a través de una nube de casas blancas que conforman el pueblo. Tener a la vista el castillo nos sirve como referencia para no perdernos por sus laberínticas calles. Ascendiendo por ellas nos sorprende la iglesia Nuestra Señora de la Encarnación, templo neoclásico levantado en 1843 por mandato de los duques de Osuna. Y cuando por fin coronamos la cima, como premio, Olvera nos regala la belleza de sus vistas.

 

Otra ventaja de elegir autocaravana es que te permite pernoctar allá donde te encuentre la noche. No hay que hacer check-in, ni deshacer maletas. Si en Olvera nos cae la noche, cerca, arropados por la naturaleza gaditana, encontraremos donde descansar y esperar el día.  

día 2: la sierra de grazalema

Dedicamos la jornada a los pueblos blancos gaditanos y entramos en la Sierra de Grazalema. Perteneciente también a la Ruta de los Almorávides y Almohades del Legado Andalusí, Zahara de la Sierra deja sin aliento... literalmente y en todos los sentidos; Por descontado que es de una belleza que abruma, pero no olvidemos que es un pueblo en pendiente, adaptado a la difícil orografía del terreno, por lo que hay que tomarse con calma la subida a la calle de San Juan, donde se encuentra la iglesia de Santa María de la Mesa y la de San Juan de Letrán. Y que, una vez llegados a este punto, aún hay que alzar la vista para divisar a lo alto su castillo. Cierto es que, hay un paseito de unos 15 minutos para llegar pero, tanto el camino como el destino, tiene una grata recompensa...  

Zahara acaba de poner en la mano del turista el proyecto ConnecZahara, una APP que conectará con el viajero desde el mismo momento de su llegada y, si el viajero así lo permite, a través de su localización le enviará sugerencias de visitas según camina por el pueblo, además dispone de audioguías, en español y en inglés. Nos parece una iniciativa muy útil que convierte a Zahara en una versión 2.0. que conectará con un perfil viajero más amplio.

Cogemos de nuevo la autocaravana para seguir nuestra ruta por la nacional A-2300, que serpentea por la orilla del embalse de Zahara, y nos desviamos por la CA-9123. 21 kilómetros, traducidos en media hora, nos cuesta llegar a Grazalema. Coqueto pueblo de origen árabe que mezcla el blanco puro de sus casas bajas, con el verde de sus bosques y el ocre de sus montañas calizas. Tiene casas señoriales de familias que se enriquecieron con la industria textil. Actualmente queda una fábrica y un museo de mantas artesanales de pura lana virgen. Dice el dicho: "Quien tiene frio, se acuerda de Grazalema"... Es, sin duda, el símbolo de los pueblos blancos.

A bordo de nuestro particular hotel sobre ruedas, y durante 50 minutos de viaje, entre carreteras gaditanas y malagueñas, llegaremos a Setenil de las Bodegas, el último pueblo que visitaremos perteneciente a Cádiz.

Para convertirse en singular, Setenil no crece a las faldas de un castillo imperante. Quiere ser tan peculiar, que se permite crecer adosado al tajo esculpido por el rio Guadalporcún a su paso. En siete ocasiones sufrió intento de conquista, sin embargo, y pese a su ubicación, las siete resultaron fallidas, de ahí su nombre procedente del latín "Septem Nihil" -siete veces nada-. Y verdaderamente es peculiar pasear bajo la sombra natural de la roca, o pararse a tomar algo en los bares que han sustituido a las bodegas de una época anterior.  Sí, por supuesto que tiene castillo, y hay que visitarlo, está pegado al pueblo pero hay que ascender con calma, la inclinación de las calles es importante, por lo que es mejor hacer una paradita de camino, en la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación.

Zahara, Grazalema y Setenil de las Bodegas, un día intenso, curioso y precioso. Nos merecemos una rica cena y buscar un sitio perfecto para descansar antes de cambiar de provincia.

día 3: de Málaga a Granada

Después de una noche arropados por la naturaleza ya malagueña, amanecemos con la energia renovada y dispuestos a ver que nos ofrece está provincia. En ruta tenemos el pueblo de Ronda, y la carretera MA-7400 nos deja allí en menos de media hora.

Esta joya de la corona se la debemos a la labor del rio Guadalevín, que dividió el pueblo en dos mitades unidas por tres puentes -a un lado el casco antiguo y al otro la ciudad del Mercadillo- dejando un desfiladero cercano a los 100 metros de altura, por lo que no es muy recomendable acercarse demasiado para los viajeros con vértigo, porque también impresiona a quienes no lo padecen. Como dato curioso, pese a que son retirados con frecuencia por su efecto contaminante, seguimos encontrando en los puentes candados de los enamorados que pretenden sellar su amor con este símbolo, lo que hace cuestionarnos; ¿amor... o persistencia?, o igual es un homenaje a la Ronda a los Viajeros Románticos..

En su interior también hay mucho por ver. Por ejemplo, las puertas que daban acceso a la ciudad tras la muralla, como la puerta de Almocábar, la puerta de Cíjara o el arco de Felipe V. En la ciudad nueva, la plaza de toros más importante del país; la plaza de toros de Ronda. En la plaza de la Duquesa de Parcent se encuentra la Iglesia de Santa María la Mayor. Se pueden visitar los jardines de la casa del Rey Moro, desde donde descienden 300 escalones que terminan en el río -claro que, luego hay que subirlos...-, y más jardines con motivos nazaríes, en la casa de Juan Bosco

En definitiva, Ronda tiene mucho por enseñarte, con o sin vértigo, no dudes que estará "a la altura" de tus espectativas.

No queremos despedirnos de Málaga sin visitar Frigiliana, un pueblo que sorprende. Tras la batalla del Peñón, los moriscos fueron expulsados de la zona, y pese a que la fortaleza fue derruida casi en su totalidad, dejaron aquí su impronta, visible en su entramado urbano de calles estrechas y empinadas, pasadizos, casas que parecen disputarse la altura de la calle, o querer llegar antes a la cima. De hecho, hace casi 40 años, recibió el Primer Premio Nacional de Embellecimiento de los Pueblos. Nosotros también se lo hubiéramos concedido... 

Además de pasear por sus hermosas y cuidadas calles, en Frigiliana hay que visitar el Torreón del siglo XVIII. Aunque del castillo permanece algún resto símbolo de su existencia -como comentamos, fue derruido casi en su totalidad-, se rescataron varias piezas de materiales, en el siglo XVI, para construir la Casa solariega de los Condes (Ingenio), de estilo renacentista y que, actualmente, alberga la única fábrica de miel de caña que existe en Europa. Un siglo después se construyó la iglesia de San Antonio de Padua, con planta de cruz latina y con vestigios de la mezquita musulmana que fue.

Sin duda, un gran tesoro de belleza e historia es lo que puede enseñar Frigiliana a todo el viajero que quiera visitarlo. Historia que aparece ilustrada y distribuida por sus calles con los 12 paneles de cerámica que narran como fue la batalla del Peñón. Belleza que es difícil de contar, pero se puede sentir nada más poner un pie en este hermoso pueblo malagueño. 

No sólo cambiamos de provincia, también cambiamos de escenario. Tenemos una autocaravana, opción de fotografiar los mejores atardeceres y amaneceres, cercanía a las playas más envidiadas del mundo, tiempo y un bañador.... ¿improvisamos?.

¡Dicho y hecho! Ya pisamos tierra granadina. Entramos en Motril y estacionamos junto a la playa. Cierto es que, no pisas una arena fina de postal, es más pedregosa, pero ese agua transparente, como sin estrenar... todo un privilegio nuestro hotel en primera línea de playa. En su excelente ubicación costera, se pueden encontrar calas de gran belleza y un puerto muy transitado por barcos que se dirigen a Melilla y Marruecos. 

No sólo está salpicada por el mediterráneo, también por palacios del s. XVII. Motril es una de las ciudades más grandes de Granada y de una gran riqueza que le debe al cultivo de la caña de azúcar. Esta riqueza se hace evidente, no solo en las numerosas casas señoriales de la localidad, también en la majestuosa iglesia de la Encarnación, o en el santuario que domina la ciudad y que fue construido sobre las ruinas de un castillo árabe; el de Nuestra Señora de la Cabeza. 

¡Esta noche dormiremos en Motril!

Eso sí, hay que buscar un camping, pues nuestra autocaravana necesita recargar autonomías. Aunque esta parada técnica pueda parecer una desventaja, lo cierto es que, después de unos días de duchas rápidas, limitadas por la reserva de agua, se agradece mucho poder disfrutar de un baño relajado y sin prisas. Ademas de lo entrañable que nos resulta el viaje de esta noche hacia nuestra adolescencia.

dia 4: de granada a Almería

Hoy pasamos la mañana en las playas de Motril, y tras disfrutar de la rica gastronomía granadina en el puerto, concretamente en la cuidada cocina del restaurante Juan García, volvemos a la carretera dirección Almería, vamos a visitar Cabo de Gata.

El Parque Natural del Cabo de Gata, es uno de los lugares más impresionantes de Almería. Conformado por pueblos pesqueros, coquetas aldeas, recónditas calas -como la de Enmedio, las Salinicas, la del Cuervo, las Sirenas o la Media Luna-  e infinidad de playas -como la de Las Salinas, el Peñón Blanco, la isleta del Moro, la de Los Muertos o la del Mónsul- que se extienden en sus 70 km de costa. Frente al municipio de Carboneras se encuentra la isla de San Andrés, declarada monumento natural y la preferida para los amantes del buceo. Pero también hay que visitar el Faro de Cabo de Gata o acercarse a los miradores de Las Salinas o de la playa de Los Muertos.

Hemos querido salirnos un poco del guion habitual, y pasaremos la noche en una playa menos transitada. La playa de Torregarcía es peculiar, pues es muy poco frecuente encontrarse con una ermita en plena costa; la ermita de la Virgen del Mar, en honor a la patrona de Almería, de planta octogonal y donde se celebra romerías el segundo domingo de cada mes de enero. En la misma playa se encuentra la torre atalaya homónima, que vigila la costa desde el s.XV. Nos parece un lugar perfecto para esperar un amanecer espectacular. Mañana visitaremos la playa de las Salinas -entre el barrio de San Miguel y el Faro de Cabo de Gata-, y cruzaremos la carretera para visitar las Salinas, aunque una parte sigue explotándose para extraer sal, otra es una reserva de animales que se pueden observar desde una de sus casetas de avistamiento.

DIA 5: DE JAÉN A MADRID

De nuevo otra ventaja de este formato de viaje; adiós a un viaje de vuelta largo y tedioso en el día en el que lo que desearías sería teletransportarte para que, tantas horas y kilómetros de carretera, con su correspondiente probabilidad de atascos, no sean un recordatorio constante de final de trayecto. Viajamos en autocaravana, por lo que nos permite partir el viaje de vuelta en dos tramos, y tras el último baño en ese mediterráneo que moja la costa de Almería, nos vamos a visitar Jaén, y hacemos parada en Baeza, donde pasaremos la noche para hacer más corto el regreso.

Rodeada por un sinfín de olivares, la vecina de Úbeda, se luce en el alto valle del Guadalquivir y se considera la joya del Renacimiento andaluz. De su pasado musulmán no quedan apenas restos, pero posee muchos tesoros renacentistas. Pasando por la monumental puerta de Jaén, visitamos el palacio de Jabalquinto, tras su fachada gótica-isabelina se abre un patio puramente renacentista. Posiblemente el edificio más impresionante de la ciudad sea la catedral de la Natividad de Nuestra Señora. La plaza del Pópulo es de visita obligada, donde también se encuentra la fuente de los leones de época romana. En definitiva, digna merecedora de ser Ciudad Patrimonio de la Humanidad, distintivo que ostenta desde el año 2003. 

 

Cargados con multitud de imágenes en nuestra cámara y en nuestra memoria, levamos anclas e inciamos el camino de vuelta. Y aunque ya sea más corto, nos da tiempo intercambiar sensaciones. Hemos visitado hermosos y peculiares pueblos andaluces, bañado en playas vírgenes de Parques Naturales, disfrutado de deliciosa gastronomía local, dormido en lugares exclusivos.... y todo ha sucedido en primera línea. Tras estos días de aventura sobre nuestro alojamiento a motor, todos coincidimos en que;

 

Andalucía es un lugar repleto de rincones especiales para vivirlos con todos los sentidos en alerta y que, aunque nos ratificamos en que, viajar en autocaravana no es un formato para cualquier viajero, para nosotros ha sido una experiencia única, privilegiada y digna candidata a un bis. 

Más experiencias seleccionadas para ti