Viajes

Disfrutar de una agradable escapada en este rincón germano es tan sencillo como dejarse llevar por la tranquila vida de provincias de Friburgo combinada con la desbordante naturaleza de la Alta Selva Negra. No puede haber un tándem mejor.

Las escapadas al campo no tenemos por qué posponerlas hasta la primavera ya que determinados espectáculos se adelantan para hacernos más liviano el invierno. Nuestra actual propuesta es aprovechar el primer fin de semana libre para viajar al sur de Portugal, al Algarve, para disfrutar de uno de los espectáculos naturales más llamativos, la floración de los almendros.

Recorrer los lugares descritos en las Rutas de Delibes puede ser un buen comienzo para este viaje vallisoletano. Un buen aliciente es el Centro e-LEA “Miguel Delibes” –espacio para la Lectura, la Escritura y sus Aplicaciones–. Más de 1.200 metros cuadrados acogen una biblioteca especializada, varios talleres, un jardín y una sala de exposiciones.

Un golpe de mar, un trozo de cielo y el viento agitando los árboles. Es parte de lo que María del Mar Bonet quería meter en un sobre y enviar, en una de sus canciones. Vosotros desearéis eso y mucho más cuando recorráis la mayor de las Islas Baleares. Es hora de redescubrir Mallorca

La serie de TVE dedicada a la reina y la exposición Las Edades del Hombre, celebrada en Arévalo, han vuelto a poner en el centro del mapa lugares de la vieja Castilla donde no paraba apenas nadie desde los tiempos de la Católica. Jalonan la ruta castillos, palacios y templos mudéjares, pero también reservas naturales, balnearios y hornos donde se dora el tostón.

Sin paños calientes ni pensándolo mucho. Compramos un billete de avión o subimos a un ferry y "benvenuti" a uno de los paraísos acariciados por el Mediterráneo. Es Cerdeña, mucha costa pero todavía más personalidad. Para comprobarlo, visitamos Cagliari con un flotador y una cuerda que se estira como máximo 50 km. Con eso tendremos más que suficiente.

Estonia es, a la vez, el escenario ideal para un cuento infantil y un país moderno que usa las más recientes vanguardias tecnológicas. Aquí las historias de hadas se mezclan con los smartphones. En cualquiera de sus bosques, el lobo de Caperucita podría estar llamando por el móvil a la abuelita o votando por Internet en las elecciones presidenciales.

Uno siempre piensa que las carreras extremas es cosa de superhombres; pero cuando convives con estos atletas durante sus proezas te das cuentas de que son muy humanos. Sí, sufren, padecen, jadean, sudan e incluso aprietan los dientes ante una cuesta pronunciada…

Las piedras milenarias del acueducto me dan la bienvenida. Afino mi oído y me doy cuenta de que me están hablando: “Si conocerla en un fin de semana es tu deseo, escucha las leyendas de cada rincón”

Páginas