No son pocos los que afirman que Cayo Largo es un paraíso al sur de Cuba. Como La llana, ese árbol autóctono y frondoso que nunca muere, su belleza y atractivos naturales atraen en cualquier época del año para pasar unas vacaciones inolvidables.
El diseño de sus dos edificios, que se enlazan por un hermoso túnel galería,fusiona sendos estilos; uno colonial y clásico, el otro más contemporáneo con una torre moderna de vidrio y acero. Ubicado en el corazón mismo de la Habana, su entrada principal mira desafiante frente al Parque Central y a un lateral del Prado habanero.

































