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VIAJES. Planes en familia en Costa Daurada

En familia y buscando propuestas divertidas. Con ese objetivo hemos viajado hasta Costa Daurada y, la verdad, hemos vuelto con una sonrisa. Abrid bien los ojos porque tenemos opciones para aventureros, glotones, arqueólogos e, incluso, para aprendices de pescadores y pastores. ¡Disfrutadlo en buena compañía!

En familia y buscando propuestas divertidas. Con ese objetivo hemos viajado hasta Costa Daurada y, la verdad, hemos vuelto con una sonrisa. Abrid bien los ojos porque tenemos opciones para aventureros, glotones, arqueólogos e, incluso, para aprendices de pescadores y pastores. ¡Disfrutadlo en buena compañía!

Por Jordi Jofré (Viajeros 177)


Diversión. Ese el común denominador de los planes que os proponemos para visitar Costa Daurada. Imaginaros practicando kayak entre cuevas submarinas. Pensad ahora en un día en el campo acompañando a un pastor y a sus cabras. Como ya hará calor, ¿qué tal un refrescante helado artesano? Además, os queremos sugerir que viajéis hasta una isla gobernada por diosas y que os atreváis a soltar adrenalina entre vertiginosos loopings. Y para recuperaros de las emociones, ¿os apetece descubrir cómo se vivía en la época de los íberos o todo lo que pasaba en los anfiteatros romanos? Suena divertido, ¿verdad?


Acariciados por el Mediterráneo

Es verano y el Mediterráneo nos reclama con fuerza. Aparte de las playas de Costa Daurada, con su característica arena, podemos ir un poco más allá y disfrutar del mar. Para ello, lo mejor es consultar las actividades de la Estación Náutica. Desde las opciones más clásicas (windsurf, patines, motos acuáticas, etc.) hasta otras más llamativas (salidas en goleta, flyboard o, por ejemplo, pesca del atún gigante), las tentaciones que ofrece este organismo son realmente variadas. Imaginemos una familia de tres miembros (padre, madre e hija) que quieren vivir una mañana diferente. Han oído hablar de la belleza del litoral de Costa Daurada y les apetece practicar deportes como el kayak. Pero no solo eso, sino que la aventura (muy segura, guiada por profesionales) incluye también sumergirse en aguas cristalinas, practicar snorkel y alucinar con los animales y plantas que viven en el mar. La más pequeña del grupo, pongamos que se llama Claudia, seguramente no olvide esta experiencia vivida a sus ocho años de edad.

 

Claudia podría vivir otros momentos mágicos, como los que regala la pesca en familia. Gracias a esta actividad, que dura alrededor de cuatro horas, se aprende a manejar equipos ligeros y a diferenciar distintos tipos de pescado. Con un poco de suerte se pueden avistar delfines, bancos de sardinas o ejemplares del curioso pez luna. Además, los patrones de los barcos suelen ser amantes del mar y transmiten su pasión. Cuando pesquen algún pez, si la niña se pone triste, se soltará de nuevo (algunos, como los jureles, parecen pedirlo a gritos con sus llamativos ruidos) para que siga con sus menesteres. Y, por supuesto, se puede reservar tiempo para nadar, bucear y tomar un refresco con la brisa marinera como compañera.

La paz de las montañas

Paseos marítimos amplios, de esos en los que conviven sin molestarse los que van en bici y los que andan. Pescado fresco y helados que dejan huella todos los veranos; playas amplias y bien acondicionadas. Cómodo. Con gente. Agradable. Esa es una Costa Daurada, la del litoral y aromas mediterráneos. Pero también hay otra Costa Daurada, la del interior, quizás más sosegada. Pensemos, por ejemplo, en las Montañas de Prades, un conjunto de sierras localizado entre las comarcas de Alt Camp, Baix Camp, Conca de Barberà y Priorat. Aquí, dada la altitud, el clima es más fresco. Los antiguos caminos de herradura, que transcurren entre campos de avellanos y bosques frondosos, llevan a rincones como La Mussara, un pueblo que se halla abandonado a pesar de sus imponentes vistas. Y hasta allí nos vamos, a esa otra Tarragona, para, ni más ni menos, jugar a los acertijos y corretear entre cabras.

 

Prades, situado en la comarca del Baix Camp, os envolverá rápidamente gracias a su característica piedra roja (es conocida como la Vila Vermella). Una buena idea para conocerlo con niños es apuntarse a las visitas guiadas que ofrecen las agencias turísticas. Por ejemplo, con La Teva Ruta podréis conocer la importancia del patrimonio histórico del pueblo. Después de las explicaciones, adaptadas a personitas de todas las alturas, nos tentarán con un divertido juego de pistas para poner a prueba nuestras dotes detectivescas. ¿Sabes decirnos el nombre de cinco herramientas que aparecen en el portal Planet del Pont? ¿Eres capaz de encontrar en la Plaza Mayor la palabra “sauló”? ¿Cuántos casetones tiene la Fuente Renacentista? Por supuesto, estos acertijos son más sorprendentes si coincidimos con alguno de los eventos que celebra Prades en verano, como la Fiesta del Cava (julio) o la feria que se organiza el tercer fin de semana de agosto, donde no faltan gigantes y cabezudos, correfuegos y bailes.
 

Muy cerca de la Villa Roja que acabamos de describir se encuentra Capafonts, famoso por sus cimas, fuentes de agua y clima fresco. Allí viven Sergi, Eva y el petit Sergi, un hermoso bebé que va a crecer entre cabras. Esta familia, ahora pastores y anteriormente electricista y enfermera, nos ofrece la posibilidad de pasar una tarde con ella y aprender del mundo rural. Con mucha amabilidad y pasión, explican su día a día entre el ganado y la quesería. Son grandes amantes de los animales y, así, es fácil ver el cariño que tienen por la veterana Faldilla (un longevo ejemplar de pelo largo) o Kika (la más mimada y traviesa del rebaño). Resulta también curioso conocer el importante papel de los perros. Nil, por ejemplo, es un imponente mastín que, a pesar de su tamaño, piensa que también es una cabra porque se crió entre ellas. Ya os podéis imaginar que la mente de los niños funciona a un gran ritmo con estos estímulos y las preguntas se suceden irremediablemente... ¿Por qué algunas tienen cuernos? ¿Se afeitan las barbas? ¿Podemos ordeñarlas? ¿Y acariciar a Junça? La actividad incluye un agradable paseo (¡buscad un palo que sirva de bastón!) y no es extraño que los más soñadores terminen la jornada queriendo ser pastores de mayores. Nosotros, si lo de contar historias de viajes se pone feo, también nos lo vamos a plantear.
 


Aprender, divertirse y volver a divertirse

Si habíamos comenzado buceando y pescando en familia, luego nos animamos a jugar a ser detectives y pastores; ahora, en cambio, es el turno de vestirnos de gladiadores, mudarnos a un poblado íbero y, por si fuera poco, descubrir cómo funcionaba la mente del genial Gaudí. ¿Preparados?


Construido en el siglo II frente al mar, las gradas del anfiteatro romano de Tarragona (entonces Tarraco) se excavaron en la roca aprovechando el desnivel de la zona. En aquel espacio público, con una capacidad para 14.000 espectadores, los gladiadores exhibían sus virtudes. Dicho así es difícil imaginárselo; en cambio, si uno se apunta a alguna de las recreaciones históricas que se organizan allí mismo durante el año (podéis mirar el calendario en www.tarragonaturisme.cat) viajar en el tiempo es mucho más sencillo. De hecho, aunque las actividades se dirigen sobre todo a los niños, es muy fácil que los padres disfruten viendo las ocurrencias de los más pequeños. Y es que no paran de sonreír cuando se visten con los trajes típicos de la época, al ponerse un casco como el de las películas o en el momento en el que aprenden quiénes eran los venatores (cazadores de fieras). En todo caso, estamos en Tarragona, ciudad Patrimonio de la Humanidad, y no podemos dejar de pasear entre sus monumentos mientras disfrutamos de sus terrazas y ambiente. 

 


Para continuar con los planes culturales os proponemos acercaros a Calafell, un municipio con atractivas playas (un total de tres, acompañadas de un agradable paseo marítimo) y una oferta interesante de deporte (entre otros, está especializado en marcha nórdica). Celebran, además, eventos como Terra Ibèrica (del 24 de julio al 1 de agosto), un festival que se desarrolla en la Ciudadela Ibérica y que incluye recreaciones históricas, visitas nocturnas, talleres y demostraciones. No os preocupéis si vuestro viaje no coincide con las fechas indicadas ya que en cualquier momento os podéis pasar a descubrir este singular monumento, más aún utilizando su última novedad, la Calafell Open Air Museum, una aplicación gratuita con llamativas reconstrucciones en 3D de la ciudadela. Si vuestros hijos disfrutan con este tipo de efectos (no nos engañemos, con recursos tecnológicos es más fácil llamar la atención de los niños de hoy en día) os recomendamos que os acerquéis al Gaudí Centre de Reus. Es un espacio interactivo donde, tocando y tocando, casi se pueden realizar experimentos científicos para comprender la obra de Gaudí. Después de jugar con cuerdas, espejos y, entre otros, ver cómo se aprovecha el agua de lluvia en el Parque Güel, la visita finaliza con un espectacular audiovisual que, gracias a un sistema llamado mapping indoor, permite entender la importancia del Modernismo en la ciudad de Reus. Es muy recomendable, no os lo perdáis.
 

20 años de magia en PortAventura

PortAventura ha celebrado su 20 aniversario en este año 2015. Dos décadas regalando emociones, sonrisas y días que dejan huella. La verdad es que en cuanto se traspasan los tornos de la entrada, con la música, el run run de las atracciones y las carreras por llegar al próximo looping, uno se ve atrapado en este mundo mágico. Y decimos mundo porque sus seis áreas temáticas (Mediterrània, Polynesia, China, México, Far West y Sésamo Aventura) te permiten viajar a algunos de esos lugares con los que todos soñamos.

Con motivo de la celebración, se han renovado espectáculos (nosotros optamos por una de las actuaciones de Far West y nos resultó muy entretenida), inaugurado nuevos proyectos (como Ferrari Land, que será la gran novedad de 2016) y preparado un buen número de sorpresas, incluyendo noches en blanco para aquellos que no les importa trasnochar. Recordad que en PortAventura es posible vivir emociones trepidantes (Shambala, con una caída de 78 metros es una de las atracciones más vertiginosas) pero también reserva espacios para los visitantes de menor edad, como SésamoAventura, que esconde cachivaches para niños a partir de un año. Además, cuenta con las piscinas y toboganes de su parque acuático y con grandes reclamos como Amaluna, un llamativo show del Cirque du Soleil que recrea una isla misteriosa gobernada por diosas. Como os comentábamos al principio, es muy difícil aburrirse en Costa Daurada.

 

PARA TOMAR NOTA: UN DESTINO MUY FAMILIAR

Prueba de que Costa Daurada apuesta por el turismo para grandes y pequeños es el número de municipios que ostentan el sello Destinos de Turismo Familiar: Salou, Cambrils, Calafell, Montañas de Prades, Vila-seca y La Pineda Platja. Es por ello que nos encontraremos con hoteles, restaurantes y propuestas de ocio diseñadas para grandes y pequeños. Buscad el logotipo DTF en los establecimientos, una garantía para que las vacaciones sean seguras, cómodas y divertidas.

 

Texto y fotos: Jordi Jofré Neyra

Un baño de genios e historia es nuestro plan para que disfrutes de Costa Daurada en los próximos meses. Este rincón tarraconense llama a nuestras puertas con sus frescas propuestas veraniegas. Todo ello, claro, al ritmo de las olas del Mediterráneo. Recrea tus cinco sentidos con gladiadores, pintores, músicos y marineros. ¿Pinta bien? ¡Pues sabe aún mejor!

Texto y fotos: Oscar Checa

Tierra adentro, donde el Mediterráneo se presiente pero deja de ser una certitud geográfica, la Costa Daurada cambia el mar por cerros, las playas por murallas y el bullicio por la placidez de los sonidos naturales.

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