En la sierra oeste de Madrid, la tierra quiso fundirse con el clima en un baile perfecto y quiso participar en esta fiesta el rio Alberche, regando el valle de San Martín de Valdeiglesias con el mimo suficiente para que la garnacha hoy nos dé estos momentos y estos vinos. Tierra Calma nos muestra y nos demuestra los motivos por los que no puede ser más acertada la elección de su nombre.
El Clásico distrubuye su espacio en tres plantas con tres ambientes diferentes pero bien relacionados:
Taberna, Mercado & Arrocería y El Clandestino.








































