Al sur de la provincia de Burgos, situada sobre la cuenca del río más importante del noroeste de la península, la Ribera del Duero es una comarca que engancha. Una tierra de vastas y onduladas lomas que albergan el tesoro de sus cepas, el secreto mejor guardado de unos viñedos que, año tras año, dan lugar a algunos de los mejores vinos de nuestro país. Pero no solo del cultivo de la vid se nutre este territorio.
Visitamos la Iglesia de San Cristobal, del siglo XVII y las ermitas de la Virgen de la Guía y Nuestra señora de Revenga, patrona de los Carreteros. Nos detenemos un momento en su plaza donde llama nuestra atención un fronton adosado al ayuntamiento con graderío en desnivel. Una de nuestras paradas gastronómicas fue la Posada las Mayas, hotel con encanto de Quintanar de la Sierra donde también pasamos la noche, y otra delicia para el paladar más viajero la ofrece el Hotel Casa Ramón, donde se podrá disfrutar de los platos tradicionales más elaborados de la zona.


















































