En la sierra oeste de Madrid, la tierra quiso fundirse con el clima en un baile perfecto y quiso participar en esta fiesta el rio Alberche, regando el valle de San Martín de Valdeiglesias con el mimo suficiente para que la garnacha hoy nos dé estos momentos y estos vinos. Tierra Calma nos muestra y nos demuestra los motivos por los que no puede ser más acertada la elección de su nombre.
El origen de todo; Tierra, Fuego, Aire y Agua, constituyentes básicos de la naturaleza... Hasta que aterriza, en la séptima planta del edificio de la calle Atocha, un quinto elemento para poner a prueba nuestros sentidos y proponernos un viaje con escalas sorprendentes... ¿te apuntas?





































