Textos y fotos Oscar Checa y Pepa García
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ESPECIAL DALMACIA I: SPLIT (CROACIA)

Las islas y la costa de Dalmacia son uno de los destinos croatas más apreciados pero esta región guarda, tierra adentro, otros lugares tan evocadores como desconocidos esperando a ser descubiertos. Split, Trogir, Zadar, Sibenik, Sinj o la isla de Pag, entre otros destinos, nos esperan.

Las islas y la costa de Dalmacia son uno de los destinos de Croacia más apreciados pero esta región guarda, tierra adentro, otros lugares tan evocadores como desconocidos esperando a ser descubiertos. Split, Trogir, Zadar, Sibenik, Sinj o la isla de Pag, entre otros destinos, nos esperan. Comenzamos en Split.
 

 

Ju te san se zajubia… las voces a capella de una klapa (el canto tradicional dálmata) rebotan en las paredes del vestíbulo, la antecámara de las dependencias imperiales del palacio de Diocleciano, y se escapan por la abertura de la cúpula o por los laterales, llevando el eco del coro masculino por las callejuelas y plazas cercanas. Estamos en Split, en el inicio de un viaje que nos llevará por gran parte de Dalmacia y que ha empezado a maravillarnos desde el primer momento.

El mapa fantástico que uno se hace de los lugares que no conoce comienza a cambiar, a adecuarse, a desechar, añadir y reubicar cada imagen, al tiempo que nos damos cuenta de que aquí lo portentoso es que muchas de las reales son más seductoras que las imaginadas… ¿cómo llegar a proyectar mentalmente la vastedad de un palacio que es todo el casco antiguo de una ciudad?

Casi toda la muralla sigue ahí, camuflada por los añadidos de la Historia, igual que espacios como el peristilo o el mausoleo. Otros han desaparecido o se han transformado pero, a pesar de las nuevas calles o las posteriores construcciones, sigue siendo reconocible. ¡Y qué maravilla perderse en el dédalo de estos callejones con el suelo de piedra, lustrosa de tantos pasos acogidos, y encontrar la calle de Déjame Pasar (tan estrecha que el primero que grita esas palabras es el que tiene derecho a atravesarla); un restaurante consagrado al aceite y las aceitunas (Uje Bar) como símbolo mediterráneo; una tienda que reúne artículos de cincuenta diseñadores croatas (Get Get Get) o un par de atractivos mozos vestidos de centuriones, que esperan a que pase un chubasco para continuar fotografiándose con los turistas, euros mediante!

 

La reproducción en papel del antiguo palacio ayuda a hacerse una idea sobre el lugar donde estamos, de esta obra de un emperador romano que comenzó siendo un esclavo; que solo una vez estuvo en Roma, que a los veintiún años había conquistado todo Oriente Medio; que murió de forma natural y en su vejez (no envenenado o asesinado, como tenían la manía de hacer casi todos por entonces) y que, imitando a los faraones que se equiparaban a Ra, se declaró Júpiter encarnado. Hay que entender todo esto para comprender Split, al menos desde el punto de vista arquitectónico.

Pero la cosa no queda ahí, pues parte del subsuelo de la que es hoy la segunda ciudad más importante de Croacia, alberga más dependencias de aquel enorme edificio imperial. La monumentalidad y singularidad de todo ello ha atraído a muchos artistas y creadores, además de al mundo del cine: un buen puñado de rincones de Split han servido de localizaciones para rodar y recrear el universo de Juego de Tronos. Y ya hay quien llega hasta aquí solo para verlos.

Esos viajeros también tienen como parte de su recorrido peregrinatorio la fortaleza de Klis, situada a pocos kilómetros de Split, que en la serie es la ciudad de Meereen, donde reina Daenerys Targaryen, Madre de Dragones. Casi como en el mundo de la fantasía, Klis fue siempre un escenario bélico, importante para el control del territorio, pues defendía el único paso entre las montañas hacia la ciudad y al mar. Hoy es, sobre todo, un estupendo mirador para descubrir la geografía y la historia de esta parte de la costa dálmata.

Azul Lipovac

El apabullante patrimonio de algunas ciudades no debe dejar pasar propuestas contemporáneas de arte o diseño igual de interesantes y que también son un reflejo del espíritu y la idiosincrasia de cada una de esas localidades o regiones. En el caso de Split, un lugar repleto de jóvenes artistas y creadores, el lugar que no hay que perderse es el Atelier Vasko Lipovac.

Los hijos de este escultor, ceramista y pintor croata fallecido hace unos años, dirigen este espacio desde donde continúan divulgando la labor de el polifacético artista, cuyas obras se pueden ver no solo en Croacia sino en otros lugares, como el Museo Olímpico de Lausanne, en Suiza. Muy reconocible, el estilo de Lipovac resalta la figura humana, con formas redondeadas y expresiones serias pero que inducen al buen humor. Los colores, enérgicos y vivos, entre los que destaca el azul, es otra de sus señas de identidad.

 

* Puedes continuar leyendo este Especial Dalmacia (Croacia) en

• Especial Dalmacia (Croacia) I: Split.

• Especial Dalmacia (Croacia) II: Trogir, Sinj y Vrlika.

• Especial Dalmacia (Croacia) III: Sibenik y P.N. Krka.

• Especial Dalmacia (Croacia) IV: Zadar e Isla de Pag.

• Especial Dalmacia (Croacia) V: Sabores Dálmatas.

• Especial Dalmacia (Croacia) VI: Guía Práctica de Dalmacia.

 

O disfrutar del reportaje completo en Viajeros 176 edición de primavera 2015

 

Texto y fotos: Editorial Viajeros

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Texto y fotos: Pepa García y Oscar Checa

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